Expertos opinan sobre la importancia de la Consulta Popular para resolver el diferendo con Belice

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El domingo se realizará la Consulta Popular, en donde se le preguntará al guatemalteco si desea que se lleve a la Corte Internacional de Justicia el reclamo legal, territorial, marítimo e insular sobre 12 mil 100 kilómetros cuadrados en donde se ubica actualmente Belice.

Tres expertos en el tema, explicaron la importancia de la consulta y los beneficios que tiene para Guatemala.

Mario Fuentes Destarac, abogado constitucionalista

Cuál es la importancia de la Consulta Popular para solucionar el diferendo territorial con Belice?

– El hecho que se resuelva este diferendo finalmente por la vía jurídica, le da la oportunidad a los dos países a enfrentar el futuro con una visión y dinámica diferente. Creo que es importante que se ponga fin al conflicto y que sea un tribunal el que resuelva. Como ha ocurrido, el diferendo ha afectado mucho las relaciones entre Belice, Guatemala y otros países. Al resolverse, eso contribuirá a que se abran las relaciones bilaterales entre ambas naciones, en el ámbito económico, comercial, lo cual es importante porque somos vecinos y, sobre todo, para que se abra el comercio con los países que conforman la comunidad del Caribe.

En caso de que gane el sí, ¿cuáles serían los beneficios que Guatemala obtendría de una resolución en la Corte Internacional de Justicia (CIJ)?

– Yo sostengo que Guatemala tiene posibilidades de obtener espacio territorial y marítimo. Esto porque los derechos de Guatemala, en el ámbito jurídico, se pueden litigar con alguna buena posibilidad que nuestros reclamos puedan ser acogidos por la Corte Internacional de Justicia. Hay buena fundamentación jurídica de obtener beneficio y sobre todo se obtendría certeza jurídica a nivel de frontera.

En caso de un impasse, que Guatemala vote “sí” y Belice “no”, ¿existe otra forma de resolver este diferendo con Belice, otra manera de llegar a la Corte Internacional de Justicia?

– No existe, porque ninguno de los dos países está sometido a la jurisdicción de esa Corte. No se puede someter a un reclamo unilateral, porque el otro país no aceptaría la resolución. Si no hay una aprobación por alguno de los países, se tendrá que ir a la mesa de negociaciones para establecer si existe otra alternativa, ya sea un tribunal, un arbitraje o si se termina de una vez con el diferendo. Si mantenemos el diferendo, se continúa con el problema latente y seguiremos con conflicto en la Zona de Adyacencia.

 

Lionel Toriello Nájera, abogado

 

¿Cuál es la importancia de la Consulta Popular para solucionar el diferendo territorial?

– El Gobierno de Guatemala, despilfarrando nuestros impuestos se ha gastado una fortuna en desinformar al pueblo acerca de lo que significa esta consulta popular. Es gravísimo que el Gobierno, aprovechando la ignorancia generalizada en relación en lo que hay detrás de esta consulta, esté por añadir otro gigante error diplomático a la larga lista de torpes concesiones de nuestros diplomáticos infringiendo en un daño a los genuinos intereses de nuestra nación.

En caso de que gane el sí, ¿cuáles serían los beneficios que Guatemala obtendría de una resolución en la CIJ?

– La Corte de Constitucionalidad aún tiene que resolver lo planteado el 27 de marzo, cuando presentamos una acción pidiendo que se suspenda de inmediato esta consulta, porque fue convocada con base a un convenio triplemente inconstitucional. El excanciller Haroldo Rodas, en 2008, firmó en Washington ese convenio sin estar legalmente facultado, conforme al procedimiento del Artículo 19 e inciso final de las disposiciones transitorias de la Constitución. Previo a firmarlo, el acuerdo debió haber sido sometido a la aprobación del pueblo por una consulta popular y no lo hicieron, por consiguiente, fue nulo de origen. La segunda inconstitucionalidad es que el Artículo 19 de la Constitución manda que se gestione las soluciones con Belice, tomando en cuenta los intereses nacionales. No se garantiza la imparcialidad del tribunal de la Corte Internacional de Justicia, porque ningún artículo del convenio pide que se excluyan a jueces de países que tengan conflicto de interés con Guatemala. Además, van a excluir el criterio de equidad, que Guatemala había solicitado desde 1946, en vez de eso se va a utilizar el criterio que conviene a Gran Bretaña y a Belice, que el territorio es de quienes lo posean al final del conflicto: si yo se lo robé hace mucho tiempo ya es mío.

En caso de un impasse, ¿existe otra forma de resolver este diferendo?

– Belice no hará nunca la Consulta Popular, porque basta que Guatemala vaya a las urnas. Belice sencillamente no va a ser su consulta. Se puede llegar a la Corte Internacional de Justicia, lo que tenemos que hacer es plantear un buen acuerdo, en donde nos garanticemos un tribunal imparcial, un criterio procesal de equidad y que ese acuerdo previamente sea discutido públicamente en Guatemala y aprobado por una porción significativa de nuestro electorado.

 

Eduardo Stein, excanciller

¿Cuál es la importancia de la Consulta Popular para solucionar el diferendo territorial con Belice?

– Yo quisiera comenzar por lo que es un cliché, que es por la gente, el rostro humano de la consulta. Las poblaciones que están cercanas a la Zona de Adyacencia, son las personas que más se ven afectadas cotidianamente por esta imprecisión. La gente que se arriesga a ser violentada por las fuerzas militares beliceñas, al cruzarse ese territorio por una línea inexistente. Está también la seguridad territorial, jurídica, económica y ambiental. A quien le interesa que este diferendo no se arregle, es al crimen organizado que quiere mantener las rutas de trasiego. El mero temor de esa imprecisión ha hecho que no se invierta en esa zona, hay descuido ambiental y falta de desarrollo de oportunidades turísticas mutuas y por supuesto que no pueda haber las oportunidades laborales que ya existen con otros países miembros de la integración centroamericana.

En caso de que gane el sí, ¿cuáles serían los beneficios que Guatemala obtendría de una resolución en la Corte Internacional de Justicia?

– Estaremos a la espera de la consulta popular en Belice que se hará unos meses más tarde. Pero ya existe la voluntad expresada, en el marco constitucional, para que el tema se lleve a la Corte Internacional de Justicia y que sea un jurado neutral e imparcial, el que no solamente resuelva ese diferendo, sino que además se le está encomendando, por mutuo acuerdo, que sea quien defina físicamente las fronteras en la Zona de Adyacencia.

En caso de un impasse, que Guatemala vote “sí” y Belice “no”, ¿existe otra forma de resolver este diferendo con Belice?

– En lo que yo le puedo responder, por mi servicio como Canciller de la República durante la administración del presidente Álvaro Arzú, es que se hicieron todos los esfuerzos para llegar a un entendimiento de naturaleza política, los cuales mostraron ser imposibles de ambos lados, por razón del propio texto constitucional de los dos países. Llegar a discutir cualquier aspecto de una sesión territorial para un ciudadano beliceño, es considerado traición a la patria, a eso me refiero. La vía de una solución política que se intentó por muchos años, no se llegaba a ninguna parte. Teníamos que buscar una vía jurídica, con una mediación externa.

 

 

 

Fuente: El Períodico Guatemala

 

 

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