IZABAL

AUMENTA DESNUTRlClÓN EN IZABAL EN EL 2020

Por los efectos de la tormenta ETA se declaró estado de calamidad en 9 departamentos y 52 municipios, en los cuales, la mayor parte de su población rural se encuentra en situación de inseguridad alimentaria y la niñez es casi siempre alcanzada por las causalidades de la desnutrición, especialmente las inmediatas, es decir, las enfermedades prevalentes y la privación de salud/alimentación nutritiva. Hasta el 13 de octubre MAGA reportó 85,058 familias afectadas con pérdidas agrícolas, lo anterior causará escases de alimentos, especialmente granos básicos en los sectores afectados por ETA con posibilidad de aumento de casos de desnutrición aguda como históricamente se ha reportado cuando ha existido perdida de cultivos.

El 2020 nació lleno de incertidumbres, además con un sistema de información de nutrición del MSPAS con improvisadas modificaciones, llegó la pandemia y los datos liberados en marzo no eran confiables, desde UPANA demostramos que los casos de desnutrición no se podían comparar con años anteriores en términos absolutos, sin embargo; al hacer la relación entre monitoreos de peso/talla y casos 2020 los porcentajes mostraban tendencias similares a los años anteriores, con excepción del año 2014 el cual fue afectado severamente por la sequía y desabastecimiento de los servicios de salud, es decir, de marzo a septiembre no llegamos a los niveles de desnutrición aguda del 2014 y mucho más distantes al 13% de Chiquimula y 12% de Alta Verapaz en 2001.

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Existió una razonable interrupción de servicios de salud entre marzo y abril, pero en los siguientes meses la atención regresó a la “normalidad”, las tasas de desnutrición aguda de Escuintla continuaron siendo las mayores, al igual que 2019 y junto a Izabal se registraron porcentajes sobre el 5% en algunos meses 2020, lo anterior, considerado “emergencia nutricional” procedía realizar confirmación, búsqueda activa y tratamiento de casos en contexto de la pandemia.

Días antes de la tormenta ETA (datos a octubre) los casos de desnutrición aguda en algunos municipios afectados por el evento climático son cercanos o sobrepasan el 2.3% (valor máximo para poblaciones sin problema nutricional), se pueden considerar en riesgo nutricional: Jocotán de Chiquimula, Barrillas y San Mateo Ixtatán, Huehuetenango, La Tinta, Panzos, Fray Bartolome, San Cristobal de Alta Verapaz y los municipios de Izabal.

En la emergencia provocada por ETA, es prioridad brindar asistencia alimentaria a las poblaciones afectadas, atender con las recomendaciones de bioseguridad los albergues, entregar atención psicosocial, asegurar agua potable y saneamiento, pero en pocas semanas, los efectos de las pérdidas agrícolas y animales para el consumo, así también, la destrucción de los sistemas de agua y letrinas tendrán consecuencias en la proliferación de enfermedades prevalentes y desnutrición. Todos los municipios afectados tienen que ser parte de acciones de prevención de lo anterior, sin embargo; los de mayores porcentajes de desnutrición pueden considerarse “con alerta de crisis alimentaria-nutricional”.

Las áreas y distritos de salud deber revisar, reprogramar y mejorar presupuesto para las últimas semanas del 2020 y ampliar techos presupuestarios según proyecciones epidemiológicas para el 2021, lo último, un ejercicio técnico no acostumbrado y se evidencia en las pobres programaciones y presupuestos de áreas de salud como la de Izabal donde las bajas coberturas de monitoreo de peso y talla de la niñez no cubren ni al 6% de la población menor de 5 años. El Estor, por ejemplo, un municipio devastado por ETA, habitan 68,513 niñas y niños menores de 5 años (proyecciones INE 2002), la mayoría no es pesada tampoco tallada.

Para desarrollar el monitoreo de peso y talla han ejecutado 1,745 (56%) quetzales eso después de la reducción de 108 mil quetzales a la actividad, es decir en el Estor a la fecha han invertido 62 centavos por niño o niña monitoreado.

Además, hasta octubre se han registrado 176 casos de desnutrición aguda, para tratar el padecimiento tienen asignados 325,420 quetzales de estos a la fecha tienen una ejecución de cero. Es importante mencionar que el Estor al igual que el resto de los municipios de Izabal no están priorizados por la Gran Cruzada por la Nutrición, entre los criterios de selección no se encuentra la vulnerabilidad climática.

Nuevamente, existe alta probabilidad que ingrese al territorio nacional la tormenta IOTA en los próximos días por lo que se pueden agudizar las pérdidas en los mismos territorios afectados por ETA, queda responder con ayuda humanitaria nacional e internacional, pero a la vez es necesario aumentar presupuesto público para la salud preventiva, al menos, restituir los 550 millones de quetzales al año que costaba el extinto Programa de Extensión de Cobertura, además, es urgente capacitar a los financieros del MSPAS (de ser necesario intervenir las áreas de salud) para que estos realicen las asignaciones necesarias para cubrir a toda la niñez con los servicios básicos especialmente los insertos en el programa 14 que tienen que ver con la prevención de la desnutrición, así también el Sistema Nacional de Seguridad Alimentaria deberá responder con presupuesto necesario para la proteger a las familias del hambre por lo menos en la zona afectada.

Por Jorge Pernillo

Coordinador de la Escuela de Nutrición

UPANA.

 

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