Por esta razón renuncié a mi empleo en el Gobierno de Guatemala

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Esto le ocurre a muchas personas

Probablemente hayas escuchado alguna historia así, o tal vez ya fuiste testigo presencial de un hecho como el que te vamos a contar, en el peor de los casos ya fuiste víctima de una injusticia de este tipo y esto te solo te recordará una de las peores experiencias de tu vida laboral, algo que hay que dejar muy en claro es que este tipo de situaciones ocurren, hay personas que las han vivido varias veces y en distintas instituciones del gobierno en Guatemala.

Esta es la historia de un trabajador del Estado que dedicó gran parte de su vida útil para una entidad del Gobierno, fue contratado por su aptitud para ocupar un puesto para el cual se preparó durante años en la universidad, el esfuerzo de sus estudios había dado frutos, sus buenas calificaciones se había materializado en una oportunidad laboral, empezó su nuevo trabajo muy animado, se desempeñó de manera impecable durante meses, algo que creyó que le valdría para poder ascender en la entidad gubernamental donde trabajaba.

Pero no fue así, pasaron varios años y lo único que ocurrió fue que el hijo de fulano de tal, uno de esos que ves pegado al candidato cuando hay campaña entraría a trabajar junto a él, un niño mimado sin estudios universitarios que no sabía nada y le obligaron a impartirle todos sus conocimientos, algo que le molestó mucho ya que se dio cuenta que esa persona no sabía nada ni le exigieron lo que a él cuando entró a trabajar a esa entidad, simplemente hizo caso y lo instruyó.

Lo que realmente le molestó fue ver que a este individuo, unos cuantos meses después de haber entrado a laborar a su lado, lo ascendieron a un puesto mejor, un puesto que el trabajador dedicado y preparado que se había esforzado tanto sabía que era para él, pero no fue así, se lo dieron al hijito de papi y mami cuyo dinero llevó a su superior jerárquico al cargo, pensó en renunciar pero por la necesidad del trabajo permaneció allí.

Lo peor aún faltaba por llegar

El puesto que dejó vacante el hijito de papi y mami lo ocupó una joven que al igual que él entró por sus «meritos» a dicha institución, la chica se veía muy dinámica y activa, no provenía de ninguna familia pudiente, era de padres humildes igual que él, pero al igual que su anterior compañero le ordenaron instruirla y compartir sus conocimientos con ella, ya que este empleado era muy dedicado y los jefes sabían que era el indicado para capacitar a los nuevos.

Pasaron otros tantos meses y uno de los jefes de la institución estaba por jubilarse, pensó que el puesto que le dieron al hijito de papi y mami no se lo había dado a él porque este señor estaba por retirarse y estaban reservando una de las plazas de jefe para este dedicado empleado que se la tenía más que ganada, debido al esfuerzo y dedicación que había puesto en su trabajo por tantos años en esa entidad.

La gota que derramó el vaso

La gota que derramó el vaso fue cuando llegó la noticia del tan esperado ascenso al puesto que el jefe jubilado dejó vacante, resulta que se lo dieron al hijito de papi y mami, entonces creyó que a él lo moverían a la plaza que no le habían dado con anterioridad, pero casi le da un derrame cuando se enteró de que es la nueva compañera la que ocuparía el puesto que dejó libre el hijito de papi y mami ya que esta se estuvo acostando con este individuo y fue así como aseguró su ascenso.

Finalmente el trabajador decidió renunciar, se dio cuenta que el esfuerzo y la dedicación no servían de nada en una entidad pública, un niño mimado se quedó con el puesto de su jefe, una joven utilizando su cuerpo ascendió de la noche a la mañana, años de vida perdidos y una frustración enorme fue lo que se llevó de esa entidad estatal.

Afortunadamente alguien había estado observándolo durante mucho tiempo, el mismo día que renunció se le presentó una oportunidad laboral para trabajar en una empresa privada, ahora este empleado gana diez veces más que lo que ganaba el jefe que se jubiló, se encuentra trabajando en un ambiente laboral donde los méritos si son reconocidos y su tiempo como trabajador para el Gobierno de Guatemala, es ahora solo un mal recuerdo.

Nunca hay que perder la esperanza, a veces pareciera que estamos atrapados en un círculo vicioso pero en muchas ocasiones solo hay que animarse a salir de esa rutina, si te está ocurriendo esto a ti en este momento, anímate y deja ese empleo donde no te valoran, siempre habrá un lugar donde apreciarán tu talento y te lo reconocerán como se debe.

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