15 Diputados que ya no verán más en el Congreso en el próximo año

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El Congreso de la República concretará una “depuración silenciosa” a partir del 14 de enero del 2020, porque unos 15 diputados considerados polémicos por sus acciones durante la presente legislatura deberán a abandonar su curul.

El actual Parlamento está integrado por 158 diputados -a partir del 2020 serán 160-, de los cuales 107 no volverán al Legislativo. Dentro de este centenar resalta un grupo de parlamentarios que se caracterizaron por pelear por agendas cuestionadas que buscaban beneficios particulares.

La estampida de los depurados la encabezará Alejandra Carrillo, quien el miércoles renunció a su curul argumentando motivos personales. Llegó al Congreso en el 2016 de la mano del Partido Patriota y posteriormente se incorporó al Movimiento Reformador, el cual dejó en mayo del 2018.

Según algunos diputados, la parlamentaria será designada por el presidente Jimmy Morales como directora del recién creado Instituto para la Asistencia y Atención de la Víctima.

Detrás de Carrillo deberán marcharse los diputados que promovieron la comisión anti Cicig —Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala— Estuardo Galdámez, de FCN-Nación; Juan Ramón Lau, Todos; Luis Hernández Azmitia, Podemos; Juan Manuel Giordano, FCN-Nación; Fernando Linares Beltranena, Partido de Avanzada Nacional.

Otros diputados que tendrán que dejar su cargo son Delia Bac y su Eva Monte Bac, ex Líder y Alianza Ciudadana; Stella Alonzo, Partido Patriota; Sandra Morán, Convergencia; Haroldo Quej Chen, Unidad Nacional de la Esperanza; y Roberto Villate y Salvador Baldizón, ex Líder, así como Nineth Montenegro, Encuentro por Guatemala; Oliverio García Rodas, ex Partido Patriota y Amílcar Pop, de Winaq, entre otros.

Depuración silenciosa

El constituyente Aquiles Faillace considera como positiva esta “depuración silenciosa” que se registró por medio de las urnas en las elecciones de agosto del 2019, porque “históricamente unos 20 parlamentarios son los que manejan el Congreso de la República y que los demás solo están para levantar la mano”.

Faillace explica que dentro de este grupo quedaron afuera negociadores como Nineth Montenegro y García Rodas, pero que se quedaron Felipe Alejos, quien ha aprendido a “sacar las uñas”, y Álvaro Arzú Escobar, de quien se desconoce su capacidad para lograr acuerdos sin la presencia de su padre Álvaro Arzú Irigoyen.

A criterio de Faillace, la única relación que podría aprovechar Arzú es la que el presidente electo Alejandro Giammattei ha abierto con el partido Unionista a través del alcalde Ricardo Quiñónez, a quien le ha prometido la administración del Aeropuerto Internacional La Aurora.

Del pacto oficialista

El analista político, José Alfredo Calderón dice que aunque no hay que sobreestimar al nuevo Congreso, es muy positivo que no se hayan reelecto 107 parlamentarios y que dentro de este grupo que fue rechazado por la población se encuentren algunas caras visibles del Pacto de Corruptos y de la Comisión Anti Cicig.

“Creo que tenemos un Congreso nuevo que representa una ventana de oportunidades, mas no una garantía. En el concepto de gobernabilidad se ganó mucho”, señala el analista.

Tanto Calderón como Faillace, advierten que la “vos cantante” del Congreso la llevarán, no solo por la cantidad de diputados del partido, sino que también porque son operadores y tienen “mucha experiencia” en el Parlamento son: Carlos Barreda, Orlando Blanco, Óscar Argueta y Mario Taracena, de la Unidad Nacional de la Esperanza (UNE).

Calderón añadió que ningún partido, entre ellos el de Alejandro Giammattei, Vamos, tiene parlamentarios reelectos cuantitativa y cualitativamente como los de la UNE, pero que también tendrá que analizarse qué sucede con la solicitud de cancelación del partido y con su secretaria general Sandra Torres, quien se encuentra bajo prisión preventiva.

Calderón resalta el hecho de que este Congreso es el primero que asume bajo la Ley del Transfuguismo lo cual impedirá que los diputados se trasladen a otro partido, tal como sucedió en el 2016 cuando los ex Líder y ex PP se trasladaron al FCN-Nación con lo cual tomó fuerza. “Ahora solo podrán negociar los votos de manera subterránea sin ponerse la camisola de otro partido”, dijo.

Se unirán cuando convenga a sus intereses

El politólogo Luis Velásquez reconoce que varios de los diputados que legislaron mal y en contra del país quedaron fuera de la “arena política”, pero que tiene sus dudas en cuanto a lo que harán los que llegan en su lugar pues lo hicieron bajo las mismas condiciones del mismo financiamiento electoral político, el cual genera condiciones de desigualdad.

Velásquez opina que debido a la forma desigual en que se practica la política en el país veremos rostros nuevos, pero que las prácticas corruptas de los que dejaran el Congreso mutarán a los que lleguen. “Seguiremos viendo diputados de este actuar de Arzú y Alejos que solo piensan en privilegios y en recetas de impunidad”.

A criterio de Velásquez, la única diferencia real que se registrará en el Legislativo es que la cantidad de diputados reformistas y progresistas es mayor que a la que en la actualidad se encuentra en el Congreso. “Entonces, las propuestas que intentan retener la impunidad y el Estado coptado van a tener un problema para pasar, tal como están acostumbrados”.

En síntesis, expresa Velásquez, la experiencia que nos ha dejado el periodo 2015- 2016, es que “las mafias cuando necesitan unirse para detener los cambios porque atentan contra sus privilegios terminan uniéndose. Entonces, quizás durante el primer semestre no haya alianzas parecida a la de Pacto de Corruptos, pero que no que quepa la menor duda que en algún momento se unirán como sucedió en estos cuatro años”.

Nota de Prensa Libre por Francisco Mauricio Martínez

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