Médicos y pacientes disparan las alarmas sobre cáncer vinculado a implantes mamarios

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2 DE SETIEMBRE DEL 2008 MAGGIE MANNUCCI, GERENTA GENERAL DE SILIMEDIC (EMPRESA DEDICADA A LA VENTA DE IMPLANTES DE GEL DE SILICONA PARA SENOS). FOTO: SEBASTIAN CASTANEDA/EL COMERCIO

Cuando el seno de Michelle Forney comenzó a hincharse y a sentir picazón, los médicos le dijeron que tenía mastitis, una infección común, y la trataron con antibióticos. Cuando descubrió que, de hecho, se trataba de una forma rara de linfoma y que probablemente fuera causada por su implante mamario, se puso furiosa y se asustó.

Forney es apenas una de los cientos de receptoras de implantes mamarios que han desarrollado un raro cáncer de sangre llamado linfoma anaplásico de células grandes (ALCL, por sus siglas en inglés).

La Administración de Drogas y Alimentos (FDA, por sus siglas en inglés) ha estado investigando los reportes que relacionan a estos implantes con el cáncer, y ahora cuenta con más de 400 informes sobre pacientes que desarrollaron el ALCL luego de haber recibido un implante mamario, entre ellas nueve que ya murieron.

“Tuve mis implantes durante unos 19 años. Y todo estuvo bien durante buena parte de ese tiempo hasta hace unos tres años”, que fue cuando se le produjo una gran picazón y dolor en el seno, según Forney, que tiene 46 años y vive en Sacramento.

“En diciembre del año pasado, me desperté un día y mi seno tenía el tamaño de una pelota de voleibol. En un día, creció y se hinchó –narró Forney a NBC News-. Así que inmediatamente corrí al médico, vi a mi ginecólogo y ella acudió a un especialista en senos. Y ellos dijeron: ‘oh, una mastitis. Tienes una infección’”.

Sin embargo, un ciclo de antibióticos de diez días no ayudó en nada.

Los médicos de Forney no relacionaron los síntomas con el linfoma y las mamografías no mostraron ningún problema. Se necesitaron varias visitas más al médico para determinar si tenía linfoma. Finalmente, después de que un cirujano plástico la convenció para extraerle los implantes, se encontraron docenas de tumores pequeños alrededor del implante.

Normalmente, las mujeres optan por hacerse implantes mamarios para la reconstrucción luego de una mastectomía o por razones estéticas. La Sociedad Americana de Cirujanos Plásticos informó que en 2017 se realizaron 400,000 procedimientos de implantes mamarios, casi un 40% más desde el año 2000.

Se requieren varios años para recopilar datos, pero la FDA ahora cree que los implantes mamarios texturados pueden tener más probabilidades de causar el ALCL, aunque opina que los implantes lisos también están relacionados con un mayor riesgo. El problema es que no hay un esfuerzo organizado para recopilar datos de las personas que poseen un implante y las que han desarrollado este tipo de cáncer.

«Muchos estudios han buscado calcular el riesgo. Dependiendo de los datos de origen y del país, el riesgo global de por vida de desarrollar el ALCL para pacientes con implantes mamarios texturizados varía de uno entre 3,817 casos a 1 en 30,000 casos», de acuerdo con la FDA.

Las estadísticas en Australia indican que una de cada 1,000 personas con implantes mamarios puede desarrollar el ALCL. La FDA dice que los implantes disponibles en Australia son diferentes de los que se venden en Estados Unidos, lo que complica los esfuerzos para descubrir los verdaderos riesgos.

Para el próximo año, la FDA proyecta llevar a cabo audiencias públicas sobre este tema para intentar averiguar más sobre los vínculos potenciales y para preguntarles a las personas qué se debe hacer al respecto.

Como esto mismo ocurre con el gobierno francés, la autoridad nacional de salud de ese país no está recomendando el uso de implantes texturados.

«Uno de los problemas en Estados Unidos es que… los pacientes acuden a diferentes médicos en diferentes momentos y estos últimos no necesariamente se comunican entre sí, como mismo tampoco compartes sus registros médicos”, opinó la Dra. Diana Zuckerman, presidente del Centro Nacional para la Investigación de la Salud, una organización no partidista y sin fines de lucro que tiene su sede en Washington.

«Realmente no hay manera de saber cuándo las mujeres con implantes mamarios tienen una serie de problemas de salud, incluido el cáncer», afirmó.

Los cirujanos plásticos que colocan estos implantes no estarían obligados a comunicarse con los oncólogos que diagnostican y tratan el ALCL.

IDENTIFICACIÓN DE FACTORES DE RIESGO

El ALCL asociado al implante mamario se identificó por primera vez en 1997, y puede tardar aproximadamente 10 años en desarrollarse después de que el implante es colocado.

Generalmente, la enfermedad se produce en el área circundante al implante, según publicaron investigadores de la OMS en 2016 en la revista Blood. Pero también puede estallar y propagarse.

La Sociedad Estadounidense de Cirujanos Plásticos y la Fundación de Cirugía Plástica están elaborando una lista de pacientes con implantes que desarrollaron el ALCL.

“La investigación también se centrará en identificar los posibles factores de riesgo y los criterios de detección y manejo de esta enfermedad», declaran ambos grupos en una página web dedicada al tema.

No parece haber una diferencia entre el relleno de silicona y la solución salina que presentan estos implantes. Existe alguna evidencia de que el fabricarlos más ásperos, un diseño destinado a hacer que tengan menos probabilidades de moverse dentro del seno, podría aumentar el riesgo.

Algunos cirujanos plásticos prefieren la llamada versión texturizada porque existe evidencia de que reduce el riesgo de contractura capsular, una complicación común que puede dejar el seno duro y deforme. En Estados Unidos los implantes mamarios texturizados representan aproximadamente el 13% del mercado.

Los investigadores no están seguros de por qué estos implantes texturizados aumentarían el riesgo de cáncer, pero existen varias teorías.

Es posible que la textura cree partículas que causan abrasión, lo que hace que el sistema inmunológico del cuerpo responda y luego funcione mal. O quizás que algunas mujeres sean genéticamente susceptibles al ALCL.

Otra teoría es que las bacterias crecen en la superficie del implante, causando una irritación constante que puede conducir al linfoma.

“Puede haber múltiples factores involucrados en el desarrollo del ALCL asociado con un implante mamario, como las características del paciente, el historial del procedimiento quirúrgico, las características del implante mamario, incluidas las características de la superficie y el tiempo que lleva el implante dentro del organismo”, aseguró la FDA en un comunicado.

Para el Dr. Eric Swanson, cirujano estético del servicio privado de Leawood, a las afueras de Kansas City, hay una solución simple.

“Sabemos que la forma de eliminar el problema es simplemente no usar implantes texturados  -declaró Swanson a NBC News-. Creo que es una pregunta moral, y creo que la respuesta es muy fácil».

Por su parte, la FDA estima que no está tan segura de que los implantes texturados sean la única causa del linfoma.

“Los implantes mamarios, independientemente de la textura de la superficie, están asociados con un pequeño riesgo de ALCL”, declaró esta entidad. “El ALCL asociado al implante mamario parece desarrollarse con mayor frecuencia en personas con implantes texturados que en personas con implantes de superficie lisa, pero esto no significa que quienes posean implantes de superficie lisa no presenten riesgos”.

Mientras, los fabricantes de implantes mamarios no tienen planes inmediatos para dejar de vender versiones con textura.

«Al igual que con cualquier procedimiento o dispositivo médico, se recomienda a los pacientes que aspiran a hacerse un implantes mamario que tengan una conversación completa con su cirujano sobre todos los riesgos y los beneficios potenciales, lo que les permitirá que tomen una decisión totalmente informada», expresó Allergan, un productor de varios tipos de implantes mamarios.

«Sobre la base de la información científica disponible, las agencias de salud globales y los fabricantes no recomiendan ningún cambio en la disponibilidad del implante, la práctica actual, la atención posterior al implante y los controles», agregó.

«Allergan está y ha estado completamente comprometido en invertir y apoyar el trabajo para comprender mejor y aumentar la conciencia sobre el ALCL asociado a implantes mamarios», concluyó.

En su página web, Mentor, otro fabricante de implantes mamarios, se enlaza con las advertencias emitidas por la FDA.

«El linfoma anaplásico de células grandes asociado a implantes mamarios (BIA-ALCL, por sus siglas en inglés) es un tipo muy raro de linfoma no Hodgkin, capaz de ser detectado temprano, que se ha presentado en un pequeño reducido entre los más de cinco millones de mujeres que tienen implantes mamarios en todo el mundo”, expresó la compañía en un comunicado.

«Mentor continúa trabajando a nivel mundial con grupos de la industria, científicos médicos y autoridades de salud para comprender mejor los riesgos y las causas asociadas a este tipo de linfoma», concluyó.

Swanson dijo que los cirujanos plásticos también deben hacer más para advertir a las pacientes sobre los riesgos. “Ellas confían en sus médicos, y estos deben informarles sobre este riesgo –advirtió-. Las pacientes necesitan ser notificadas ”.

Algo en lo que Forney está de acuerdo. «Nos encantaría que la FDA exija que todos los hospitales y los cirujanos plásticos les envíen cartas a cada paciente a la que se le colocará un implantes mamarios, informándole sobre los síntomas y las características del ALCL», opinó.

«Creo que todo médico que haya colocado implantes mamarios en cualquier mujer debería estar asumiendo esa responsabilidad», sentenció.

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